El náhuatl, una lengua uto-azteca hablada por más de un millón y medio de personas en México, posee un sistema fonológico rico y distintivo. Para quienes se acercan a esta lengua desde el español, algunos de sus sonidos pueden resultar novedosos y desafiantes. Comprender estos fonemas clave es esencial para una pronunciación correcta y una mejor comprensión del idioma.
La Oclusiva Glotal: El “Salto” del Idioma
Uno de los rasgos más característicos del náhuatl es la presencia de la oclusiva glotal, a menudo llamada “saltillo” o “brinquito”. Este sonido, representado por el grafema ” ‘ ” (apóstrofo), corresponde a un cierre momentáneo de las cuerdas vocales. No es un sonido que exista de forma inherente en el español estándar, aunque a veces se produce de manera inconsciente antes de vocales al inicio de palabra. En náhuatl, sin embargo, es un fonema pleno que distingue significados. Por ejemplo, *ātl* (agua) no es lo mismo que *ā’tl* (tía). Ignorar o suprimir el saltillo puede alterar completamente el significado de una palabra.
Las Vocales Largas: Una Dimensión Adicional
Además de las cinco vocales cortas del español (a, e, i, o, u), el náhuatl cuenta con vocales largas. Estas vocales se pronuncian con una duración mayor y se indican generalmente con un macrón (ā, ē, ī, ō, ū) o con una diéresis (ä, ë, ï, ö, ü). La longitud vocálica también tiene valor distintivo. Así, *tlahtli* (palabra) no es lo mismo que *tlahtli* (tío). Dominar la duración de las vocales es crucial para evitar confusiones y comunicarse de manera efectiva. Aprender a discriminar y producir las vocales largas es fundamental para una correcta pronunciación del náhuatl.
El Sonido “tl”: Un Grupo Consonántico Particular
El grupo consonántico “tl” es otro rasgo distintivo del náhuatl. Aunque algunas variedades del español mexicano presentan una articulación similar en palabras como “Atlántico,” en náhuatl “tl” es un fonema único y frecuente. Se trata de una africada alveolar lateral sorda, un sonido que combina una oclusión alveolar con una fricción lateral. Requiere práctica para dominarlo, pero es esencial para pronunciar correctamente palabras comunes como *tlahtoa* (hablar) o *tlatli* (fuego). Los aprendices de náhuatl deben prestar especial atención a este sonido para evitar sustituciones por otros fonemas.
La Ausencia de Algunos Sonidos Españoles
Es importante notar que el náhuatl carece de algunos sonidos comunes en español. Por ejemplo, no existe el fonema /r/ múltiple (como en “perro”) ni el fonema /b/ o /v/ (en muchas variantes del español, estos dos sonidos se pronuncian de la misma manera). El sonido que en español se escribe con “r” simple (como en “pero”) y se pronuncia con una vibración simple, en Náhuatl es más parecido a una “l” suave. La adaptación a la ausencia de estos sonidos es también parte del proceso de aprendizaje del náhuatl. Los hablantes de español deben evitar la tentación de introducir estos fonemas en su pronunciación del náhuatl.
Consonantes Aspiradas: Variaciones Regionales
En algunas variantes del náhuatl, ciertas consonantes, especialmente las oclusivas (p, t, k), pueden aparecer aspiradas, es decir, seguidas de una ligera emisión de aire. Esta aspiración no siempre es un rasgo distintivo, pero puede influir en la pronunciación y la percepción de las palabras. La presencia o ausencia de aspiración puede variar entre dialectos y regiones.
El estudio de los sonidos del náhuatl revela la complejidad y belleza de esta lengua ancestral. La práctica constante y la exposición a hablantes nativos son esenciales para dominar estos fonemas distintivos y lograr una comunicación fluida y precisa. La correcta articulación de estos sonidos no solo facilita la comprensión, sino que también honra la riqueza cultural del náhuatl.





